Trascendieron su tiempo. Amaron y fueron amadas. También deseadas y admiradas. Tuvieron vidas alucinantes, sus romances dieron que hablar y, algunas de ellas, murieron de manera trágica.
Perduran, aún hoy en la memoria colectiva y esta sección es, si se quiere, una manera de recordarlas y homenajearlas. En la actualización de esta semana levantamos al telón para presentar a...
LOLA FLORES
Su verdadero nombre era María Dolores Flores Ruiz y había nacido en Cádiz (España) el 21 de enero de 1923. Está considerada como una leyenda de la copla, el flamenco destacándose –además-- como “bailaora” y actriz. Artísticamente se ganó el apodo de "La Faraona".
Muy pronto llegó a Madrid y se casó con el guitarrista Antonio González --apodado "El Pescadílla"-- con quien tuvo tres hijos cantantes: Lolita, Antonio y Rosario.
Lola, además, fue hermana de la también cantante, Carmen Flores; y tía del ex futbolista y entrenador Quique Sánchez Flores.
Su madre, Rosario Ruiz Rodríguez, era gitana.
Entre 1939 y 1995 apareció en diversas películas y series televisivas en las que solía hacer el papel, precisamente, de gitana.
Al igual que las españolas Sara Montiel y Carmen Sevilla rodó películas en Méjico llegando a actuar --por caso—junto a Jorge Negrete.
Recibió homenajes durante toda su vida pero, el más destacado, se lo hicieron en Miami --en 1990-- con la participación de luminarias como José Luis Rodríguez ("El Puma"), Rocío Jurado y Celia Cruz, por citar sólo algunos.
Lola falleció el 16 de mayo de 1995 en su residencia de "El Lerele" en el municipio de Alcobendas (cercano a Madrid). Tenía 72 años y la había afectado un cáncer de mama que le diagnosticaron en 1972.
En un ataúd abierto, y amortajada con una mantilla blanca, todos sus admiradores y amigos pudieron velar sus restos. Fue conducida hasta el Cementerio de la Almudena --en Madrid-- acompañada de una banda de músicos que hacía sonar "La zarzamora".
Sus restos descansan, desde entonces, en el Centro Cultural de la Villa (actual Teatro Fernán Gómez) de Madrid, en la plaza de Colón 9.



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