miércoles, 18 de octubre de 2017

LADRILLOS VIEJOS

Muchas de las casas viejas, que aún quedan en la ciudad, muestran la época de esplendor de las primeras décadas del siglo pasado. 
Algunas, incluso, tienen tanto valor que debieran ser consideradas patrimonio cultural. Sin embargo la mayoría de ellas hoy parecen cadáveres agonizando.
Y no son pocas las que desaparecieron de la faz de la tierra porque, la fiebre horizontal de los '60, trajo consigo una piqueta depredadora que arrasó con muchísimas construcciones antiguas.
Y vale la pena, entonces, recorrer barrios y villas descubriéndolas e imaginándonos sus épocas de esplendor. Porque, además, las casas viejas son como testigos de una historia que pasó. Por eso, en esta sección del blog, iremos mostrado las pocas que han quedado en pie…

LÍNEAS FRANCESAS DE LAS PRIMERAS DÉCADAS DEL SIGLO PASADO...
La de Blandengues 38 es de esas casonas que, arquitectónicamente, llenan el ojo y enamoran a primera vista. 
La idea --pensada o no-- de “retranquear” el acceso al garaje logro que, su fachada, pudiera lucirse en todo su esplendor. Incluso en los llamativos y vistosos remates superiores.


Queda claro que su concepción estilística reconoce, además, la calidad de la mano de obra de aquellos años. 
Imposible no poner la lupa en las estilizadas líneas de la vivienda, en sus pilastras, en sus molduras profusamente trabajadas y en su exquisito frontis triangular que nos recuerdan las innegables líneas afrancesadas.
Y no creemos equivocarnos si inscribimos su construcción en el período que va de 1915 a 1920.

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