Muchas de las casas viejas que aún quedan en la ciudad muestran la época de esplendor de las primeras décadas del siglo pasado. Algunas, incluso, tienen tanto valor que debieran ser consideradas patrimonio cultural. Sin embargo la mayoría de ellas hoy parecen cadáveres agonizando.
Y no son pocas las que desaparecieron de la faz de la tierra porque la fiebre horizontal de los '60 trajo consigo una piqueta depredadora que arrasó con muchísimas construcciones antiguas.
Lo cierto es que, para quienes disfrutamos de ellas, independientemente de su estado, vale la pena recorrer barrios y villas descubriéndolas e imaginándonos sus épocas de esplendor. Porque, además, las casas viejas son como testigos de una historia que pasó. Por eso, en esta sección del blog, iremos mostrado las pocas que han quedado en pie…
TIRO FEDERAL:
UN ZAGUÁN QUE LIBERA LA IMAGINACIÓN
Y no son pocas las que desaparecieron de la faz de la tierra porque la fiebre horizontal de los '60 trajo consigo una piqueta depredadora que arrasó con muchísimas construcciones antiguas.
Lo cierto es que, para quienes disfrutamos de ellas, independientemente de su estado, vale la pena recorrer barrios y villas descubriéndolas e imaginándonos sus épocas de esplendor. Porque, además, las casas viejas son como testigos de una historia que pasó. Por eso, en esta sección del blog, iremos mostrado las pocas que han quedado en pie…
TIRO FEDERAL:
UN ZAGUÁN QUE LIBERA LA IMAGINACIÓN
La casa (que indudablemente supo conocer tiempos mejores) la ubicamos en la calle Sarratea 631. Y es posible que se pierda entre el montón de casas similares de la ciudad. Pero exhibe un agregado que nos retrotrae a un pasado que ya no existe.
Porque a ésta le diseñaron un espacio cubierto que hace de transición entre el exterior y el interior de la vivienda.
Ese espacio --conocido como zaguán-- es una herencia de nuestros orígenes hispánicos y, simultáneamente, de la herencia cultural que recibieron los españoles por parte de los musulmanes.
Y hasta es posible que, su frente, nos recuerde algún que otro cuento de Jorge Luis Borges que llegó a describir situaciones que tuvieron desarrollo en ese espacio.
Por eso no podemos evitar que la imaginación avance en la curiosidad de saber si, ese zaguán, fue escenario de alguna leyenda urbana. Traduciendo: lo que se decía que ocurría en los zaguanes. Su decoración es por demás sencilla y no podemos inscribirla en ninguna corriente estética. Su año de construcción lo ubicamos en la década que va de 1910 a 1920.
Ese espacio --conocido como zaguán-- es una herencia de nuestros orígenes hispánicos y, simultáneamente, de la herencia cultural que recibieron los españoles por parte de los musulmanes.
Y hasta es posible que, su frente, nos recuerde algún que otro cuento de Jorge Luis Borges que llegó a describir situaciones que tuvieron desarrollo en ese espacio.
Por eso no podemos evitar que la imaginación avance en la curiosidad de saber si, ese zaguán, fue escenario de alguna leyenda urbana. Traduciendo: lo que se decía que ocurría en los zaguanes. Su decoración es por demás sencilla y no podemos inscribirla en ninguna corriente estética. Su año de construcción lo ubicamos en la década que va de 1910 a 1920.


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